Salvando los muebles

Gonzalo Fuentes.

Gonzalo Fuentes.

No me cabe la menor duda de que cuando alguien se decida a escribir la historia del turismo de la Costa del Sol en esta primera década del siglo XXI tendrá que incluir la fotografía realizada el pasado martes por mi compañera Noelia Andrade en el desalojo del hotel Las Dunas de Estepona. La imagen de Gonzalo Fuentes, responsable de Hostelería y Turismo de CCOO en Andalucía, cargando con un enorme sillón a sus espaldas mientras los trabajadores del establecimiento intentan impedir que la empresa contratada por Mohamed Reda se lleve el mobiliario, tiene una carga simbólica que va más allá de la escena que recoge. Los hoteles de cinco estrellas de la Costa del Sol, algunos de ellos con un enorme prestigio en todo el mundo, acabaron en los años del ‘boom’ económico en manos de especuladores, promotores de la construcción, inversores extranjeros a los que lo mismo les da tener un hotel que una planta petrolífera o hijos de papá que veían en estos establecimientos un entretenimiento en el que pasar las tardes, jugar al pádel y ligarse a una turista sueca. Terminada la fiesta, dejaron que los establecimientos se murieran. El juguetito ya no servía. Pero olvidaron que tras esos hoteles hay personas –como los trabajadores del hotel Los Monteros que ayer contaban sus experiencias en estas páginas–, familias, vivencias e ilusiones rotas. Trabajadores, por otra parte, que están demostrando una responsabilidad digna de elogio. ¿Cómo se entiende, si no, que sean los empleados los que se preocupen de mantener en condiciones las instalaciones y el mobiliario del hotel mientras el propietario las destroza? La pregunta se responde por sí misma. Y luego está el asunto de la imagen de la Costa del Sol. ¿Qué estamos haciendo?, ¿cómo vendemos calidad y lujo en las ferias turísticas si después las imágenes que dan la vuelta al mundo son las del hotel Los Monteros, o Las Dunas, o el Byblos, o…?


Seguir Leyendo »

Más de lo mismo nos lleva al abismo

Luciano Alonso.

Luciano Alonso.

Ni asesores ni consultores. Las instituciones turísticas están cada vez más necesitadas de soñadores, de artistas. De filósofos, tal vez. Suele decir el presidente Griñán, al hablar de turismo, que “hay que hacer mejor lo que ya sabemos hacer bien”. El problema es que para hacer mejor nuestro trabajo quizá tendremos que olvidar muchas de las cosas que hemos hecho hasta ahora. Nos han cambiado el guión en mitad de la película y, claro, no podemos dejar a los espectadores –los turistas– a medias. El turismo ha sido siempre una industria cambiante, pero ahora está revolucionada. Lo decía hace unos días muy claramente, con tintes dramáticos incluso, el director de la Oficina Española de Turismo (OET) en Berlín, Manuel Butler. Hablando de los preparativos de la ITB, ya a la vuelta de la esquina, el representante de Turespaña aseguraba que, para mantener nuestro liderazgo en Alemania, tenemos que poner en marcha un marketing mucho más agresivo e innovador. Para Butler, el futuro en materia de promoción pasa por hacer campañas centradas en la competencia y los estilos de vida, y no tanto en el producto o en las características del cliente. Consciente quizá de que estaba dando un titular periodístico, el director de la principal OET en Alemania llegó a decir que “más de lo mismo nos lleva al abismo”.


Seguir Leyendo »

El turismo piensa ya en el Thyssen

gregorio_20100212_1654511Están contentos los hoteleros de Málaga. Sobre todo los que tienen establecimientos en el Centro Histórico. El hecho de que Carmen Thyssen decidiera instalar un museo con más de doscientas grandes obras de los siglos XIX y XX en Málaga, por sí misma, es una gran noticia para la ciudad y por ende para toda la Costa del Sol. Pero si, además de la exposición permanente, la pinacoteca organiza grandes muestras temporales, como las dos ya anunciadas sobre Van Gogh y el Impresionismo francés, estamos realmente de enhorabuena. Hay directores de hotel que ya se imaginan las colas de turistas atrevesando la plaza de la Constitución hacia el palacio de Villalón y algunos de ellos se han puesto en contacto con las instituciones directamente relacionadas con el turismo y con la propia Fundación Thyssen para ver cómo se puede organizar la promoción de la pinacoteca, sobre todo en sus aspectos turísticos. Recuerdan los empresarios que, sobre todo en los primeros tiempos del Museo Picasso, se produjeron muchos problemas para organizar, por ejemplo, acuerdos con los touroperadores o visitas guiadas de grandes grupos de turistas. Ahora no quieren que les pase lo mismo. Es evidente que un museo de la categoría del Thyssen es, ante todo, un producto cultural de primer orden. Pero también es un atractivo turístico. Y más en una ciudad como Málaga, que se está convirtiendo en una de las principales urbes de España para este segmento.


Seguir Leyendo »